09. March 2012 · Comments Off · Categories: MITOS Y LEYENDAS

Leyenda de México. Se Cuenta que sucedió en el año 1550, la capital de la Nueva España, llegó a estas tierras un rico Español Gonzalo Espinosa Guevara, acompañado de su hermosa hija de  20 años de edad, se decía que ayudaba mucho a los necesitados, lo hacía en España y continuo la practica aquí en la Nueva España. Se cuenta que ella al ir a Texcoco, vio en su camino a un gran número de personas muy pobres demandando limosna, ella les dio todas sus joyas que llevaba puestas para que las vendieran, y así remediaran alguna necesidad.

Muchos fueron los caballeros de alto linaje que la visitaron, la pretendían, pero ella prefirió a un italiano noble, don Martin de Scúpoli, Marqués de Piamonte y Franteschelo que conoció en una fiesta dada por el Virrey don Luis de Velasco. Don Martin tuvo problemas con otros rivales, adoraba a su amada además que era de extraordinaria belleza, por nada ni por nadie hubiera permitido que se casara con otro que no fuera él. La doncella doña Beatriz amaba aquel hombre, de una manera intensa, lo amaba de una pureza fuera de lo vulgar, soñando a ideales de perfección, humanos y corporales, pero don Martin sentía el amor diferente, loco por la belleza de Beatriz esta se sentía atormentada.

Para ella, no le gustaba que su amado la quiera por sus encantos físicos, y decidió estar fea, que la ame por su alma no por su cara bonita; una noche despacho a todos los sirvientes y no estaban sus padres se encerró en su cuarto puso la imagen de Santa Lucia para que le diera valor y con un bracero con mucha lumbre realizo su hazaña, se quemo el rostro hubo lamentos y gritos de dolor en ese momento entraba a la casa Fray Marcos de Jesús y la vio sentada con los ojos hinchados desfigurada. El enamorado supo todo, verdaderamente amaba a la mujer, y la hizo su esposa consiguiendo la felicidad que pocos obtienen. Por este suceso se llamó la calle de la Quemada

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